miércoles, 3 de septiembre de 2014

Marseilles-les-Aubigny a Chevenon



3.9.14. A las 9h dejamos atrás Marseilles les Aubigny. Recorrimos los 9 km que nos separaban de la primera esclusa del día. Pero a unos pocos de cientos de metros de las compuertas, dos motoras, una holandesa y otra belga, nos pasaron como el rayo. La última, la belga, nos hacía señales para que la dejáramos pasar, pero la anchura del canal y el bajo calado de la ribera, no nos permitían dejarla pasar. Así se lo repetimos en varios idiomas (inglés, francés, alemán y hasta en español) y en señas por si fuera poco. Pero metieron la proa de la manera más peligrosa posible y las olas que crearon al pasarnos nos hicieron tocar fondo con la quilla en repetidas ocasiones. Les gritamos de todo y esperamos haberles incapacitado auditivamente después del pitido que les dimos. Las dos motoras entraron en la esclusa dejándonos fuera y haciéndonos esperar más de 40 minutos a que volviera a bascular además de perder el turno para la siguiente esclusa (1h de espera adicional). Detrás de nosotros venía otra motora, de alquiler con alemanes a bordo. Con ellos hicimos convoy durante el resto del día.
Durante la pausa de comer nos quedamos atrapados frente a la esclusa y canal-puente de Guétin. Veíamos una esclusa con una superficie inclinada, lo que nos asombró un poco. Decidimos acercarnos a dando un paseo con Miah hasta la esclusa para ver cómo sería la maniobra. 
En la esclusa y canal-puente de Guétin, donde nos acercamos con Miah para ver la maniobra.
Encontramos una esclusa doble de unos 5m de desnivel cada una. Sin embargo, nos harían falta cabos realmente largos ya que a medida que uno se adentraba en la esclusa, la distancia con los bolardos de superficie (que eran los únicos que habían, nada en la pared), aumentaban debido a estar la esclusa inclinada. Decidimos preparar un “as de guía” en el extremo de cada amarra. El esclusier, que nos esperaba con un cabo rematado por un gancho para recuperar las amarras, podía hacernos firmes en los bolardos de superficie. Así hicimos y pasamos la esclusa doble con los alemanes.
La segunda esclusa nos habría paso a un nuevo canal-puente, en esta ocasión el de Guétin. Este volvía a hacernos pasar sobre el cauce natural del Loira, por una zona especialmente salvaje. Qué preciosa y fascinante experiencia. No nos cansábamos de pasar canales-puente. No podíamos pedir más sobre todo como un día como hoy, soleado y sin una nube en el cielo.

Atravesando el canal-puente de Guétin
Entrando en Gimouille
 Continuamos unas horas más pero pronto nos dimos cuenta que no llegaríamos a donde pretendíamos pasar la noche (Fleuri sur Loire). Eran  las 17h y aún teníamos 15 km y 3 esclusas por delante (la última justo antes del puerto y que cerraría a las 19h). Decidimos hacer noche en el único muelle de la zona anunciado en las cartas. 


Nuestro amarre para la noche
 Estábamos a unos km de Imphay y a otros tantos de Chevenon. Mientras paseábamos con Miah, vimos un cartel que anunciaba la presencia de un pequeño comercio a 500m. ¿Aquí? ¿En medio de nada? Decidimos probar suerte. Los 500m no eran tales, sino varios km, pero llegamos al comercio que había cerrado por vacaciones. Sin embargo, pudimos comprar algo de pan fresco en un restaurante cercano. ¡Algo es algo!
Miah esperaba paciente nuestro regreso del pueblo.
Fue una hermosa tarde, que aprovechamos a caminar con Miah. Daba gusto estar así en medio de la naturaleza. Miah incluso de madrugada nos trajo unos ratones a la cabina. Cuánto le gusta jugar a perseguirlos dentro del barco. Evidentemente a nosotros no nos hace tanta gracia como a ella, ya que al final nos toca a nosotros sacarlo. En cualquier caso, gusto da ver a Miah así de contenta.
  • Distancia recorrida: 18nm 
  • Distancia total recorrida: 2243 nm 
  • Tiempo aproximado: 6h 
  • Nº esclusas: 3 
  • Nºtotal de esclusas: 116

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