domingo, 15 de marzo de 2015

PERDIDA! MISSING! PERDU!


AIDE SVP!!

Si vous ne me connait pas, j'habite sur mon voilier avec mon chat Miah qui est toute ma vie. Lors de réparations sur la zone technique du port de Frontignan mon chat a disparu et je suis sans nouvelle de lui depuis maintenant 3j (disparu jeudi 12/03/15 dans la journée). Je suis vraiment désespérée!!. C'est une chatte complétement noire de 6ans qui a un collier violet autour du coup avec une clochette attachée. Elle est pas très sociable avec les inconnus et pucée avec une puce espagnole (numéro 938000000486754). J'ai passé le annonce sur diverses sites facebook (PAG30, PAH34 etc), en internet (p.e. chat-perdu.org) et j'ai collé des affiches partout en Frontignan plage. Miah est tellement curieuse j'ai peur qu'elle soit montée dans une voiture sans que le conducteur ne s'en aperçoive immédiatement et qu'il l'ai relâché bien plus loin. Ou elle est tombé dans l'eau est qu'elle soit sortie par un endroit qu'elle ne connait pas.
Si vous l'avez vous, SVP contactez moi soit par facebook, téléphone (0782783960) ou whatsapp (+34637310591). Si non, on est sur le bateau espagnole sur la zone technique du port de Frontignan plage.
Je vous remercie par avance pour votre aide!!!



AYUDA POR FAVOR!!

A todas las personas que se encuentren en la zona de Frontignan/Sète/Montpellier. El día 12/03/15 Miah desapareció de la marina seca del puerto de Frontignan-Plage. Por la mañana se quedó jugando como de costumbre mientras yo iba a trabajar. Por la tarde, cuando regresé no estaba. Desde entonces no tenemos noticias de ella. Agotamos nuestros recursos de difusión de mensajes: hemos contactado asociaciones, policía municipal, veterinarios... y puesto anuncios en facebook, radio, periódicos locales y empapelado con carteles todo el pueblo. Si alguien puede aportar algo de información, por favor se ponga en contacto con nosotros. ¡¡Miah, te echamos de menos!!


HELP PLEASE!!

To anybody who may be around the area of Frontignan/Sète/Monpellier. The past 12th March, Miah dissappeared from the dry marina of the port of Frontignan Plage. I left her the morning playing on the dry marina when I left to work. When I came back the evening she was already missing and we have had no news from her since. We have contacted all vets in the area, associations, police... and we have advertised through facebook, radio, local journals and hanged her picture all over the city. If anybody can provide us any bit of information, please contact us! Miah we miss you!!


 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡Felices Fiestas 2014!

¡Nuestros mejores deseos para unas muy felices fiestas y una buena entrada de año!

~ Fabrice, Georgina y Miah


domingo, 21 de septiembre de 2014

Aigues Mortes a Sète

21.09.14. Bien temprano llamamos de nuevos a la esclusa de Saint Gilles para tener las últimas noticias sobre las puertas que ayer encontramos cerradas. El esclusier muy amablemente nos dijo que las habían abierto ayer por la tarde así que encontraríamos "luz verde". ¡Qué buena noticia! No tuvimos prisa en partir de nuestro improvisado amarre a las afueras de Aigues Mortes y recorrimos los 40 km que nos separaban de Frontignan. Tras un día de lo más tranquilo, llegamos a Frontignan hacia las 15.30.
Las "Portes de Virdoule", ¡por fin abiertas!


Encontramos los "etangs" llenos de flamencos
Artes de pesca entre los diques de los "etangs"
Un "héron" en uno de los diques del canal.
Justo a tiempo para hacer un pequeño descanso. No encontramos sitio para amarrar. Había 3 barcos de alquiler, la peniche holandesa "Artemis" además de una peniche hotel. Muy amablemente el capitán de la peniche nos permitió que nos abarloaramos a ellos. El puente levadizo de Frontignan abre únicamente dos veces al día (a las 8.30 y a las 16h) (atención, tienen preferencia las personas que se dirigen hacia el Etang de Thau).A las 16h tuvimos luz verde para pasar. En el otro sentido venía una embarcación de alquiler que se había lanzado hacia el puente como si la vida dependiera de ello, y lo mismo hizo otra embarcación de alquiler que se encontraba de nuestro lado. Increíble espectáculo que casi acabó en choque frontal. Finalmente todos pasamos para encontrar otro tanto número de embarcaciones esperando a cruzar en sentido contrario. El cierre de las compuertas muy probablemente había acumulado intenso tráfico en ambas direcciones.

Tranquilos recorrimos los 8km que nos separaban del Ethang de Thau. Ya teníamos a la vista el famoso Monte Saint Clair de Sète! Cuánta ilusión VER nuestro destino, que esperamos sería nuestro hogar por los próximos dos años. Seguimos el canal para acceder a las puertas de la ciudad, donde nos tocaría esperar unas horas hasta la abertura de los 5 puentes levadizos.

Para poder pasar Sète, hay unos horarios bien establecidos (y también unas reglas bien definidas), y que pueden consultarse aquí,

A las 19.10h, como previsto se abrieron los tres primeros puentes, y a las 19.25, los últimos dos.

Llegada a Sète por el norte, con sus dos primeros puentes levadizos.
Momento de la apertura de los dos primeros puentes de acceso a Sète
 ¡Y se nos abrieron las puertas del Mediterráneo! ¡Ya estábamos aquí! La noche se nos echó encima y no fue fácil encontrar el amarre que nos habían asignado. Pero vaya satisfacción, poder sentarse en cubierta con estas magníficas vistas y después de los últimos días de infarto... poder decir: ¡lo habíamos conseguido!

Vista de Mont St Clair de Sète a nuestra llegada a puerto. ¡Fin de nuestro viaje! (por el momento)
  • Distancia recorrida: 31nm
  • Distancia total recorrida: 2641nm
  • Tiempo aproximado: 8h

sábado, 20 de septiembre de 2014

Gallicien-Aiguesmortes


20.9.14. Con esperanza de llegar a Frontignan a las 16h (momento en el que abre su puente levadizo) y a las 19h a Sète (momento en el que se abren sus puentes de entrada a la ciudad), largamos amarras hacia las 9h. El día amaneció algo nublado pero esperábamos tener un día agradable de sol. En apenas una hora y media recorrimos los 12km que nos separaban de AiguesMortes y de las “Portes de Virdoule”, unas compuertas tipo “guillotina” que se cierran en caso de fuertes lluvias para evitar inundaciones en los pueblos más cercanos a las marismas. Encontramos las puertas cerradas y el semáforo en rojo. ¿Y ahora? En las cartas no había ni número de teléfono de contacto ni VHF. Decidimos llamar al esclusier de St. Gilles para pedir información, y nos comentó que el día 18 se había emitido un “avis a la batellerie” por lo que se cerraban las compuertas hasta nuevo aviso. Sin embargo, nos dijo que probablemente se abrirían mañana. Nuestro gozo en un pozo. Dimos media vuelta para encontrar otras tres embarcaciones que esperaban pasar las compuertas. Les informamos de lo que nos había dicho y nos dirigimos hacia AiguesMortes. El canal más occidental tenía 1.60m de calado. Con las fuertes lluvias podríamos haber entrado, pero no quisimos arriesgarnos. Fuimos al canal oriental que normalmente tiene 1.80m, pero para nuestra sorpresa, tocamos fondo apenas nos aproximamos a la entrada del ramal. Decidimos amarrarnos a unos postes destinados a las embarcaciones comerciales, justo a la entrada del ramal oriental de AiguesMortes. Miah tendría todo el espacio para jugar ya que no había más que campos. ¡Nosotros decidimos aprovechar el día y hacer turimos por AiguesMortes!
Caminando llegamos al centro de Aigues Mortes
Escudo a la entrada de la ciudad
Aigues Mortes es una ciudad completamente amurallada

Regresamos al barco a última hora de la tarde. Encontramos a Miah vigilando el barco desde el muelle

  • Distancia recorrida: 11nm 
  • Distancia total recorrida: 2612nm 
  • Tiempo aproximado: 9.5h 
  • Nº esclusas: 0 
  • Nº total de esclusas: 212

viernes, 19 de septiembre de 2014

Avignon-Gallicien


19.9.14. Nos despertamos temprano con la intención de partir no más tarde de las 9. Queríamos adentrarnos hoy en el “Petit Rhône”. Mientras Fabrice fue a comprar coissants al pueblo, el capitán pasó a despedirse. Le comenté que pasaríamos el invierno en Sète. Ante esta información comentó que debíamos tener cuidado, que toda la región estaba en “alerta naraja” por fuerte lluvias y tormentas y que una riada en un pueblo cercano a Montpellier se había llevado la vida de 5 personas en un camping. Nada sabíamos ya que seguíamos sin TV y sin internet. Sólo fue cuando largamos amarras que nos dimos cuenta de la fortísima corriente que había en el ramal de Avignon, y que calculamos tenía unos 5 nudos. Sin embargo, la corriente rápidamente se mitigó cuando re-entramos en el Rhône. Todo fue bien hasta que llegamos a la esclusa de Beaucaire. ¡Nuestra última esclusa en el Rhône! Atravesamos la esclusa con una pequeña Peniche holandesa llamada “Artemis” y con la que compartiríamos viaje las próximas jornadas. Descendimos los 15m de desnivel y continuamos nuestra navegación por el Rhône pasando por Tarascon y su impresionante castillo. Justo delante, varias Peniche-hotel habían fondeado o amarrado para permitir a sus pasajeros disfrutar de estas increíbles vistas. 
Pasando por Tarascon y su impresionante castillo

En la otra orilla del canal, veíamos agua caer en forma de cascada. ¡Era el Rhône! Su cauce natural, que corría por nuestro estribor, desbordaba sus aguas en el canal que navegábamos. Hacia el PK269, donde el cauce natural y el canal del Rhône se unían, encontramos los problemas. La cantidad de agua que traía el cauce natural era verdaderamente impresionante, y nuestra velocidad ascendió de 5 a 9 nudos. Esta tremenda corriente hacía verdaderamente difícil controlar la embarcación, y cuando me desviaba apenas unos grados de la dirección de la corriente, nos hacía virar de manera incontrolada atravesándonos a la corriente. El agua además transportaba árboles enteros, y grandes islotes de ramas y basura. Estos islotes y ramas iban tan rápidos como nosotros, lo que significaba que nuestro motor apenas trabajaba sobre esta tremenda corriente. Más rápido de lo que esperamos llegamos al PK 299, donde debíamos dejar el Rhône y adentrarnos en el Petit Rhône. La inquietud nos inundó. La maniobra debía de ser muy suave para evitar perder  el control de Tortuga y no acabar en la ribera de la intersección de ambos canales. Fabrice en la proa me gritaba indicaciones y, aunque con las piernas temblando, nos adentramos en el Petit-Rhône!
La cantidad de islotes de ramas se hacían cada vez más difíciles de sortear debido a que el canal era bastante estrecho en algunas zonas. 
¡Logramos adentrarnos en el Petit Rhône!

Los islotes de ramas se sucedían unos tras otros

La corriente era algo menor, por lo que habíamos recuperado algo de maniobrabilidad. Y cuando creíamos que lo peor había pasado, vimos que el motor empezaba a calentarse. ¡Vaya momento! Difícil situación que requería intervención rápida. ¿Qué hacer? Pasábamos por un pilón de los que indican los límites del canal navegable. Di media vuelta y Fabrice pasó un cabo  para hacernos firmes al pilón. Rápidamente apagamos el motor y lo dejamos enfriar. ¿Cuál había sido el problema? Teníamos un tapón de hojas y ramas en el filtro de agua de refrigeración. Mientras yo limpiaba, Fabrice se dedicaba en la proa a desviar de nuestro camino, con ayuda de un bichero, los enormes troncos que venían hacia nosotros. 
Fabrice se ocupaba de desviar la trayectoria de los troncos más grandes.

Limpieza y a continuar viaje. No queríamos estar con esta corriente y peligros ni un minuto más. Con un ojo puesto en el sensor de temperatura del motor y el otro puesto en el horizonte, llegamos a la esclusa de St. Gilles. ¡Por fin! Pero nadie respondía a la VHF. Rápidamente les llamamos por teléfono y nos abrieron la esclusa. Esta última etapa había sido terrorífica, pero habíamos llegado a la última esclusa de nuestro viaje. 
En la esclusa de Saint-Gilles. ¡La última de nuestro viaje!

Sin ganas de continuar, le preguntamos al esclusier si podíamos amarrarnos a los duques de alba de su esclusa. No tenía problema, pero nos recomendó continuar hasta Gallician, donde había un pequeño puerto. Así que así hicimos. Continuamos los 12km que nos separaban de este pequeño puerto en un agua limpia de hojas y ramas, y disfrutando de las primeras vistas de la “Camargue” francesa. 
Tras el abrigo de la esclusa de Saint-Gilles... la calma después de la locura del Rhône.

Caballos pastando en las marismas

Llegamos hacia las 19h, y unos vecinos de barco muy amablemente salieron a echarnos una mano con las amarras. ¡Vaya periplo el de hoy! Nos tomamos una merecida cerveza con vistas a un cielo negro de tormenta donde, una vez más, los rayos eran los protagonistas. ¡Vaya espectáculo!

  • Distancia recorrida: 40nm 
  • Distancia total recorrida: 2601nm 
  • Tiempo aproximado: 9.5h 
  • Nº esclusas: 2 
  • Nº total de esclusas: 212

martes, 16 de septiembre de 2014

Chateneuf du Rhône a Avignon


Pasando la esclusa de Bollène
16.09.14. Madrugamos para partir a las 7.30 en dirección a Avignon. Nos esperaba una jornada larga, pero podríamos dormir en la preciosa ciudad de Avignong. Encontramos mucha niebla durante las primeras decenas de kilómetros. Al llegar a la esclusa de Bollène (la de mayor desnivel de nuestro viaje y una de las más grandes de Francia) coincidimos con todas las mismas embarcaciones con las que cruzamos la esclusa de Chateneuf ayer. Con ellas y con una Peniche atravesamos esta enorme esclusa de 23m de desnivel. Todo el mundo hacía fotos, tomaba vídeos, y miraba para arriba ya que el espectáculo no era para menos. Todos excepto Miah, que miraba para abajo impresionada de las burbujas que salían de debajo del barco y derivadas del proceso de vaciado de la esclusa. 

Hacia las 10.45 estábamos continuando nuestro camino.
El día se despejó para dar paso a un calor sofocante. De Miah, desde la esclusa, no supimos nada. Se metió debajo del dinghy para  evitar la solana. Sin embargo el paisaje era increíble. Pasamos varios castillos, algunos de ellos en ruinas como el de Roquemaure.
Numerosos castillos en ruinas

Algo más tarde, en la esclusa de Caderousse volvimos todos a hacer convoy para cruzar. Se unió al grupo una motora negra de Sète! Muy contentos les preguntamos si efectivamente eran de Sète y les comentamos que era nuestro destino final. Pareció hacernos más ilusión a nosotros que a ellos. El muelle de espera para deportivos estaba lleno, y ellos estaban al pairo. Debido a que se preveía un largo tiempo de espera, nos acostamos a uno de los duques de alba destinados a las peniches. Todos pasamos y continuamos juntos viaje hasta la esclusa de Avignon. Una Peniche hotel nos pasó entre ambas esclusas, y gracias a su prioridad, entró primero en la esclusa. Quedaba sitio para 4 embarcaciones deportivas. Nosotros llegamos en último lugar, así que quedamos fuera y tuvimos de nuevo otro largo tiempo de espera hasta que la esclusa volvió a bascular en nuestro favor. Al llegar a muelle de espera, Miah estaba convencida de que habíamos acabado por el día y bajó a tierra. Se llevó un chasco enorme cuando le ordenamos volver a subir a bordo.
Bastante más tarde, y ya bien cansados, continuamos nuestro descenso del Rhône para luego ascender los 3 km por el ramal de Avignon. Encontramos muchísima corriente en contra, por lo que esto nos llevó mucho tiempo. Sin embargo teníamos unas increíbles vistas de la ciudad. 
¡Avignon a la vista!

Pasando por el famoso puente cortado de St Benezet

Al llegar al puerto, encontramos a los otros miembros del convoy que habían tomado los espacios libres del muelle. La motora de Sète había ocupado dos sitios, y cuando les preguntamos si les importaba moverse un poquito para que pudiéramos entrar nos dijeron muy  contundentemente “n’estpasnotreprobleme… demierdez-vous”. ¡Qué bonito! Una motora inglesa nos hizo señas para que nos abarloaramos a ellos. ¡Mil gracias! Estábamos realmente agotados de esta larga jornada, e infinitamente agradecimos el gesto de los ingleses. La ciudad nos invitaba a quedarnos unos días y descubrir sus rincones…

  • Distancia recorrida: 40nm 
  • Distancia total recorrida: 2561nm 
  • Tiempo aproximado: 12h 
  • Nº esclusas: 3 
  • Nº total de esclusas: 210

lunes, 15 de septiembre de 2014

Valence-Chateneuf du Rhône


Los castillos se seguían sucediendo a ambas orillas del Rhône.
15.09.14. Bien tempranito hemos largado amarras hoy para hacer una larga jornada hasta Viviers. El día fue de lo más tranquilo salvo que me tocó trabajar durante todo el día al ordenador por temas de trabajo. Por lo tanto, Fabrice fue el piloto del día.
Llegamos a la esclusa de Chateneuf hacia las 15.30, la cual atravesamos junto con un velero danés, una motora belga, otra francesa y otra inglesa. Parecía el comienzo de un chiste. 

Durante el día habíamos contactado con el puerto de Viviers para  comprobar que tendríamos calado suficiente para entrar. Según el capitán del puerto encontraríamos dos metros. 
 
Saliendo de la esclusa de Chateneuf sur Rhône

En fila de a uno fuimos entrando en el puerto de Viviers, estando los daneses en penúltimo lugar y nosotros en último. Esperamos en la bocana hasta que todo el mundo hubo atracado, pero los daneses dieron media vuelta y volvieron a salir. Cuando salieron nos comentaron que ni de cerca había 2m de calado, y calculaban que no había más de 1.60m. Eso me pareció cuando intenté entrar en este mismo puerto en mi camino a Alemania, pero efectivamente un cartel en el puerto seguía indicando 2m de calado. Decidimos dar media vuelta y deshacer los últimos dos km que nos separaban de la esclusa de Chateneuf y dormir en el muelle de espera tras obtener la autorización de la muy amable esclusier que la gestionaba. Se había quedado una impresionante tarde de tormenta, y el cielo era un espectáculo de rallos que caían unos tras otros. Miah, sin importarle a penas, salió en busca de aventuras. ¡Y no era para menos! Tenía un enorme bosque a su entera disposición que no desaprovechó ni un minuto.
Entrando (o intentandoentrar) en el puerto de Viviers

  • Distancia recorrida: 30nm 
  • Distancia total recorrida: 2521nm 
  • Tiempo aproximado: 7.5h 
  • Nº esclusas: 3 
  • Nº total de esclusas: 207