viernes, 23 de diciembre de 2011

Las Navidades Nautico-Germanas



23.12.11. El espíritu navideño en el puerto de Bremerhaven es evidente en cada embarcación:

Muchas embarcaciones llevan árboles de Navidad en proa....



Ninguno falla en izar banderas de Papá Noel...



Y otros confunden estos términos e izan el árbol de navidad... ver para creer... (BRILLANTE!).

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ya se va acercando el invierno...

04.12.11. Hace ya dos meses que estoy en Bremerhaven. Se encuentra justo en la desembocadura del río Wesser, a las puertas del Mar del Norte. Bremerhaven es la ciudad más grande de la costa septentrional alemana. Aunque no es una ciudad especialmente bonita, tiene una gran tradición marinera que le entra a uno por los poros.
Vista del "Mitte" (Centro) de Bremerhaven visto desde Tortuga. Al fondo, donde están todos los mástiles, está el puerto de veleros tradicionales. El edificio que parece un estadio es el "Klima Haus", un museo de lo más entretenido que simula cada uno de los climas por los que pasa el meridiano 8 (que pasa por Bremerhaven). Tiene grabaciones de personas que viven en estos climas explicando su cultura, sus tradiciones y su forma de vida.

El frío ya acecha. Cuando llegué al puerto, había muchos barquitos, que poco a poco han ido desapareciendo. Cada día, después del trabajo, al llegar al barco, echo en falta algún "vecino". Vamos quedando los que pasaremos el temido invierno en el agua. Y digo temido, porque aquí en Bremerhaven hay tradición de sacar los barcos a tierra durante el invierno, y pasar la temporada en el agua parece como una osadía únicamente atribuible a la locura. Pero la gente que viene de fuera bien parece saber que esto no es tan grave. Ya veremos cómo transcurre el invierno, y así podré confirmar una parte o la otra.

Esquema del toldo de proa.
Estos dos meses ha tocado preparase un poco para el invierno. En primer lugar, y aunque todavía hace mucho frío, he decidido invernar el motor. Pero durante este proceso, he tenido una desagradable sorpresa: al abrir el tapón del agua de refrigeración salieron muchos gases (del escape?) y el agua/refrigerante estaba sucia (con aceite?)= Problema. Pero bueno, ahora mismo no tengo pensado moverme. Tengo tiempo de mirar el problema con detenimiento. CeVacié todo el agua del motor. Preparado para el invierno! Segundo paso que he considerado importante ha sido aislar la cubierta, para mantener una capa "amortiguadora" de aire que me aisle cuando venga la nieve. Considerando las diversas opciones, al final he decidido por fabricar varios toldos que puedan servir para proteger del sol también en verano. Todo multiusos! Unos 4 días me llevó hacer el de proa. Traía un buen rollo de tela de España, y tenía la máquina de coser y buen hilo abordo, así que no supuso más problema/gasto. Sólo tuve que buscar más ollados metálicos, ya que abordo sólo tenía 10 que me sobraron de un antiguo trabajo. Así que ha resultado así. Pongo un diseño por si a alguien le interesa hacer algo similar. Creo que ha resultado bueno, porque los laterales se pueden recoger: protegen de la lluvia en invierno y se pueden recoger en verano. También ha tocado darle una buena capa de minio a la sentina.

Así quedó el toldo de proa. Quedará más ajustado cuando levante el mástil.
La zona de la cabina la he aislado con el toldo de la Zodiac, que al fin y al cabo sigue siendo un toldo que aislará la cubierta. Ahora tocará aislar la bañera. Estoy dándole muchas vueltas a este asunto, ya que, como decía antes, quiero que todo lo que haga sea multiusos y me valga si decido (que seguro que decidiré) volver a temperaturas más afables. ¿Qué hacer? La gente aquí se manda construir unos "igloos" para la bañera, pero yo veo esto poco útil para el Mediterráneo. Así que mi idea es aguantar con toldos tipo "tienda" este invierno y pensar en construir un bimini mucho más grande que me cubra buena parte de la bañera y parte de los laterales, unirlo al antirrociones. Opino que así también ofrecerá mucha menos resistencia al viento, que aquí es bastante fuerte frecuentemente.

Por lo demás... todo parece ir bien. Viví la primera escarcha de la temporada a mediados de noviembre. Fui muy graciosa la sensación de escuchar el "crujir" de la escarcha al pisar la cubierta. Y cuidado al pisar el pantalán! A veces parece una pista de patinaje.

La primera escarcha de la temporada. Y no, esta foto no está tomada por la noche, sino a mediodía.
Pues nada, ya iré contando qué tal continua el invierno. Al parecer el año pasado tuvieron 20cm de hielo en el puerto, y se podía cruzar la marina "a pie". En cualquier caso esto me parece difícil, ya que los "pilotos" salen y entran del puerto para guiar a los mercantes al Fisheraihaven. Y esto lo hacen a todas horas. Cómo se puede congelar un puerto con tanto tráfico? Ya veremos... Y digo ya veremos porque lo más gracioso que tiene este puerto es que tiene Webcam, y tengo la oportunidad de echar un vistazo al Tortuguita cuando estoy fuera :)

Saludos!

sábado, 15 de octubre de 2011

Las Historias del Buho

Si os gustan las historias y los cuentos, aquí teneis una magnífica web de un amante del mar. Espero que la disfruteis tanto como lo hago yo.

http://lashistoriasdelbuho.blogspot.com/

miércoles, 12 de octubre de 2011

Xenia II

El blog de Martin Schiller, compañero del AWI (pronto vecino del Im-Jaich Marina) y capitán del Xenia II, un Halberg-Rassy 38 de bandera alemana. No os lo perdais!

http://xenia2.de/


martes, 11 de octubre de 2011

Just do it

Aquí teneis la magnífica historia de una pareja encantadora, capitanes del "Just do it", que dieron la vuelta al mundo en su velero! Sin desperdicio...

sy-justdoit.de

sábado, 8 de octubre de 2011

Día 76: Destino Final, Im-Jaich Marina de Bremerhaven

Bajando al Tortuga del camión.

Metiendo al Tortuga de nuevo en el agua.
Entrando en el agua en el Fishereihaven de Bremerhaven.

Esperando en el Fishereihaven a que calmara la corriente.
Saliendo de la esclusa del Fishereihaven, dirección al río.
En la esclusa del nuevo puerto. Nuestra última esclusa del viaje.
Tortuguita en el Im-Jaich Marina de Bremerhaven. Final del viaje.
4.10.11. Sobre las 7 bajamos a desayunar y sobre las 8 estábamos saliendo hacia el puerto pesquero. Apenas aparcamos, apareció Klaus con Tortuga. Qué alegría! Todo estaba bien, y el viaje había ido sin contratiempos. Fui a hablar con Inselman, quien nos bajaría al agua. Nos dijo que nos daba un poco de tiempo para prepararnos y que enseguida nos echaba al agua. Apenas me dio tiempo a preparar todo! Sólo el tiempo para echar las defensas y preparar los cabos. También limpié la entrada de agua del motor, que tenía mucho "caracolillo". En apenas 15 minutos estabamos en el agua. Le pedí tiempo para purgar el aire de la estopa y arranqué motor. Cuando vi que todo estaba bien, nos libró de las "bragas" y atracamos frente al local de Inselman. Arreglamos cuentas e hicimos tiempo hasta la tarde, cuando pasaríamos la esclusa y saldríamos al río sin peligro de corrientes. Nos dio tiempo a montar el arco, los paneles solares y dejar todo como estaba. Incluso nos dio tiempo a ir a comer al puerto pesquero. Nos tomamos unos mejillones con salsa de tomate y ajo que estaban de MUERTE! Y de vuelta al barco, sobre las 13:15, llamé a la esclusa del Fishereihaven. Aunque el contramaestre del Im-jaich nos dijo que habría sólo a las "en punto" en dirección de salida, el esclusier nos dijo que podíamos entrar con otro velero y un mercante llamado "Askania". Cuando llegamos vimos las luces verdes del semáforo y entramos directamente. Los del velero (llamado "Capuccino"), nos ofrecieron abarloarnos a ellos, lo cual nos facilitó enormemente la maniobra. ¡Muchas gracias! Eran muy simpáticos los 3 tripulantes. Uno de ellos nos dijo que había navegado muchos años los canales, y otros tantos años en un velero como Tortuga! Qué ilusión! Reconocieron a Tortuga enseguida! Con lo raro que parece... y aquí, es un barco bastante común... Mi Tortuga regresa a "sus aguas" de origen! Les comentamos que no llevábamos las cartas de la zona, y dado que ellos también iban a Im-Jaich, les seguimos. Apenas encontramos corriente en el Río Wesser, y entramos fácilmente en la segunda esclusa, la que accedía al puerto nuevo. Ellos atracaron al fondo, y nosotros justo detrás. Uno de los tripulantes del Capuccino que había bajado para amarrar, aprovechó y también nos cogió nuestras amarras. ¡Gracias de nuevo! En apenas 10 minutos, ascendidos los 2 metros de desnivel y accedimos al nuevo puerto. Atracamos cerquita del Capuccino, justo donde el contramaestre sugirió que amarráramos para evitar en lo máximo posible los fríos vientos del invierno alemán. De nuevo nos ayudaron en la maniobra. Y ya estábamos en nuestro puerto de invernada...

Aquí acababa el viaje, al menos hasta el año que viene... Por una parte tenía sensación de alegría por finalizar un viaje, un viaje increíble, maravillo, donde he visto unos paisajes para recordar toda la vida y he conocido a personas increíbles cuya amistad espero conservar siempre (Pedro & Azu, Gilbert, Jöelle, Bob & Berkeley...). Siento mucha satisfacción y estoy muy contenta de haber tenido la oportunidad de recorrer 1400 de las 1800 millas que separan Sevilla de Bremerhaven. Y por otra parte un poco de tristeza de que la navegación acabe por lo que queda de año. Ahora toca adaptarse al frío alemán, invernar el motor y preparar el barco para la nieve. No será fácil, pero una aventura al fin y al cabo ¿no?...