sábado, 10 de agosto de 2013

Borkum-Groningen



10-8-13. Sobre las 7 am nos levantamos para preparar nuestra partida a tierras holandesas, pero para nuestra sorpresa, estábamos completamente enterrados en el fango. Hablando con el capitán del puerto, nos comentó que lo mejor era que esperáramos en torno a 1.5h tras la bajamar para partir. Así hicimos, y largamos amarras en torno a las 9.45 am, aunque no sin dificultad. Salimos de puerto y encontramos corriente y viento en contra para salir, pero una vez que estábamos en el canal principal, la corriente de marea y el fuerte viento portante nos llevaron hasta el puerto holandés de entrada al “Standing Mast Route”, Delfzijl, a una velocidad media de más de 7 nudos! Por suerte el tiempo nos respetó a pesar de que daban 100% de probabilidad de lluvia. Llegamos al puerto de Delfzijl en torno a las 13.00, y a las 14.00 estábamos cruzando la esclusa que nos adentraría en la red de canales holandeses. Por suerte, pudimos formar “convoy” con un velero holandés que se dirigía también a Groningen, y todas las gestiones para la apertura de los puentes las hicieron ágilmente ellos en holandés, lo que nos facilitó enormemente la tarea. En cualquier caso, no tuvimos en ningún momento problema alguno, ya que todos las personas atendiendo esclusas, puertos y puentes podían hablar inglés sin dificultad alguna. Recorrimos los 25km que separaban Delfzijl de Groningen en unas 3 horas, y atravesamos grandes pastos donde pastaban vacas, ovejas y caballos con vistas de molinos en el horizonte. En torno a las 17.00 llegamos a nuestro primer puerto de morada en Holanda, el Motorclub de Groningen, que se sitúa justo a la entrada de la ciudad, antes del primer puente. Haciendo esquina entre 4 canales estaba este pequeño pero encantador puerto. La entrada es ligeramente compleja debido a su reducidísimo tamaño (al menos para lo que una servidora viene acostumbrada). El capitán del puerto salió enseguida a recibirnos, y tras informarle de nuestra eslora y calado nos ayudó a atracar en la T del único pantalán. Tras hacer algo de compra, salimos a visitar el centro. Groningen es una ciudad digna de visitar! Aquí dejamos algunas fotos de nuestra experiencia en esta preciosa ciudad. Ciao!
La bandera alemana que nos ha acompañado durante estos dos últimos años... Arriamos esta bandera no sin sentimiento!
 
La bandera holandesa ahora ondea en nuestro mástil.

Cruzando los primeros puentes en nuestro camino a Groningen.


Este cartel nos extrañó al principio. Si no uno piensa en las "peniche" y viene con la metalidad de "mar abierto"...

La vista desde nuestro amarre, la entrada a Groningen.

Vista del campanario de la plaza principal de Groningen.

Vista de la plaza del Mercado
  • Distancia recorrida: 30nm
  • Distancia total:1548nm
  • Tiempo aproximado: 7h
  • Tripulación: Fabrice y Miah

viernes, 9 de agosto de 2013

Nordeney-Borkum

9-8-13. Y decidimos partir! El mar seguía picado, y seguimos adelante con nuestro plan de llegar a Borkum por el mar de Wadden. A las 9.00 partimos del puerto (dos horas después de la bajamar). Hasta la entrada del Memmert Wattfahrt teníamos unas 4nm. Dado que teníamos corriente de marea en contra, calculábamos llegar sobr las 10.15 a la entrada del paso de Memmert. Y así fue. Puntuales, estábamos en la entrada. Nuestros compañeros de convoy, mucho más rápidos que nosotros nos dejaron atrás. El pequeño velero holandés evidentemente pasó sin problemas el paso, pero el velero alemán de 1.60m de calado quedó atrapado en el barro. Nosotros, más lentos tuvimos algo más de suerte. Sin embargo, la experience no fue menos inquietante. El paso de Memmert comienza con unas boyas rojas y verdes que en la zona de menos fondo se conviertes únicamente en unos "arbolitos" que uno debe de seguir dejándolos por estribor. Nosotros los seguimos fielmente, hasta que quedamos atrapados en dos ocasiones en el suave fango del mar de Wadden. Gracias al fuerte viento reinante y la marea creciente, salimos sin problema. Rápidamente advertimos que debíamos de seguir estos arbolitos pero dejando una distancia de unos 5 metros. De esta forma encontrábamos en todo momento, la mayor profundidad, que no era de más de 30cm bajo la quilla. Las 2.5 millas de paso de Memmert nos dejaron huella. Pero sobre las 11.00 estábamos fuera de peligro en aguas "profundas" (con más de 2m, es decir, más de 50 cm de agua bajo la quilla en nuestro caso). Tras nuestro, percatamos una larga fila "india" de veleros y ferrys que, dadas las malas condiciones meteorológicas, optaron por la misma ruta.


Navegando por el Memmert Wattfahrt, siguiendo como única referencia los "arbolitos".
Tras nosotros, una larga hilera de embarcaciones con el mismo plan que nosotros.
Las cartas electrónicas no eran suficientes para el mar de Wadden. Fue necesario tener en mano las cartas en papel de 2013.
Fabrice, convertido en esclavo de las galeras.
Una vez pasado este trance, teníamos por delante 8 millas hasta llegar al paso de Osteremms Wattfahrt, un tramo de unas 2millas que discurre por una zona que tiene una elevación de 0.5m durante la bajamar (una opción mucha más segura que el Borkumer Wattfahrt, que tiene una elevación de unas 1.5m durante la bajamar). La corriente de marea nos acompañó y facilitó nuestra travesía, aunque teníamos viento de proa (SW). 
La mayoría de los veleros optaron por la opción del Osteremms Wattfahrt en lugar del Borkumer Wattfahrt. De nuevo, todos seguíamos la ruta en una precisa fila de a uno. En la distancia, nuestra primera vista del horizonte holandés.
Justo cuando pasábamos esta pequeña zona de 2 millas que constituye el Osteremms Wattfahrt cumplimos 1500 millas de nuestra salida de España!
Pasamos este paso sin ninguna complicación, dado que atravesamos hacia las 13.30, en plena pleamar. Tras cruzar este paso, pusimos de nuevo rumbo N hacia Borkum, y nos ayudamos de nuevo de la corriente de marea y los vientos portantes. La entrada al canal de acceso a Borkum fue complejo, dado que se forman grandes olas debido a las corrientes y las zonas de bajo fondo. Llegamos a Borkum hacia las 16.00, atracamos y fuimos a ver el puerto. El puerto resultó ser muy caro para la infraestructura que ofrecía (16 euros por noche) y durante la bajamar, todos quedamos encallados en el fango. En cualquier caso, resultó agradable llegar a puerto. No se nos iba de la cabeza que éste era nuestro último puerto alemán de la ruta. Se acababa una era para Tortuga!
Vista del puerto de Borkum, nuestro último puerto alemán, el fin de una etapa.
  • Distancia recorrida: 32nm 
  •  Distancia total recorrida: 1512nm 
  •  Tiempo aproximado: 7h 
  • Tripulación: Fabrice y Miah





Nordeney

7 a 9-8-13. Varios días de mucho viento y tormenta nos han obligado a permanecer en puerto durante 3 días. El primer día daban vientos que arreciarían a F7 acompañado de tormenta eléctrica. Las noches fueron inquietantes, dado que estábamos abarloados a otras dos embarcaciones y durante la noche salíamos a comprobar que amarras estuvieran en condiciones. El día siguiente se presentó de la misma manera, aunque el viento se esperaba que arreciara hasta alcanzar rachas de F10. Por fin el tercer día el tiempo comenzó a amainar, aunque no lo suficiente como para poder salir.
Aprovechamos los momentos soleados para salir a visitar la ciudad:

Al salir del puerto vimos que el capitán del puerto izó la bandera de cada una de las nacionalidades representadas en el puerto, incluída la española! (que era evidentemente de estreno)

Vista del puerto de Nordeney

Vista del BürgerPark

Un molino precioso que albergaba una muy acogedora terraza-restaurante

La playa norte de Nordeney

La Plaza Mayor del Nordeney

El Conversationhaus de Nordeney

Dado que las previsiones no mejoraban significativamente para los próximos días, decidimos cambiar nuestra ruta, y llegar a nuestro siguiente puerto (Borkum) por el mar de Wadden (que discurre entre las islas Frisias y el continente). Compramos las cartas de esta zona (encontrando que las cartas holandesas eran signficantivamente más económicas y más detalladas), y pasamos el día trazando una ruta que nos permitiría salir de Nordeney sin tener que acceder a la mala mar reinante. Junto con nuestro vecinos (a los que nos abarloamos) (un velero holandés y un velero alemán) decidimos hacer convoy para ir por el mar de Wadden hasta Borkum. El velero del holandés tenía problemas de motor, y se sentía más cómodo yendo en compañía. Nos reunimos todos y decidimos tomar el paso de Memmert Wattfahrt. Dado que el velero holandés calaba 1.10m, se decidió por continuar la ruta y acceder a Borkum por el paso BorkumerWattfahrt. El velero holandés, aunque calaba 1.60m, decidió seguirle. Tras mucho conversar con el capitán y otros vecinos que había hecho la ruta de Borkumer WF, nosotros nos decantamos por otra opción más segura (la del paso de Osteremms Wattfahrt), que implica algunas millas más, pero que evita tomar el paso de Borkumer WF que no está recomendado para embarcaciones con 1.50m o más de calado (se ha de tener en cuenta que en condiciones normales, para un velero de 1.50m, el Borkumer WF deja únicamente unos 20 cm de agua bajo la quilla). Estudiamos la ruta con detenimiento en las cartas, y tras trazar una buena ruta pasamos todos los detalles al plotter. Sin embargo, la mayor de las complicaciones estaba en calcular cuándo pasar cada uno de los pasos, dado que tienen todos ellos muy poco calado (desapareciendo el agua en muchas zonas durante la bajamar). Para esta tarea, encontramos de gran utilidad un software gratuito en internet, llamado QuickTide, en el que se puede seleccionar cada uno de los pasos del mar de Wadden. Se trata de un programa muy intuitivo, que introduciendo unos sencillos datos sobre la embarcación y las correcciones diarias de marea, da una información precisa sobre en qué intervalos de tiempo es posible pasar los canales. Tras hacer nuestros cálculos, decidimos partir el día siguiente!

lunes, 5 de agosto de 2013

5-8-13 Wangerooge-Nordeney

El día amaneció ventoso y nos entraron las dudas sobre si salir a navegar o no. Buscamos el parte metereológico y el servicio alemán anunciaba F5 con rachas de F6. Esto nos desanimó y nuestra primera reacción fue de ser precavidos y no hacer pasar a Miah un mal rato (ya que se marea la pobre con facilidad). A las 8.30 (2 h tras la bajamar, de nuevo adecuado para afrontar la salida del puerto), la gran mayoría de las embarcaciones se hicieron a la mar. Nuestros vecinos a los que nos habíamos abarloado también teníamos los mismos planes, así que finalmente decidimos salir, teniendo en cuenta que teníamos el puerto de Langeoog a unas 20 millas si necesitábamos resguardo. Al salir, no cometimos el mismo error, y navegamos prácticamente rozando los “arbolitos”, y encontramos fondo de más de 3m. ¡Nos quitamos un peso de encima! Combatimos la corriente de marea que teníamos en contra y salimos a mar abierto.
Fabrice en proa con un mar en calma de fondo
Miah haciendo lo propio sigue los pasos de Fabrice
 A la hora de la pleamar, en torno a las 12.00, la corriente nos favoreció en nuestra ruta a Nordeney. El tiempo fue espectacular. Ni rastro de la F5 esperada. Tuvimos un agradable y constante viento de unos 10-12 nudos de SE (bravo por la predicción de Passage Weather), y la dirección de las olas nos permitía surfearlas. Durante toda la travesía hicimos unos 6-7 nudos a vela. Para nuestra sorpresa, muchísimos insectos venían volando hasta nosotros, desde grandes abejas hasta mariposas. Cuando nos quisimos dar cuenta, el barco fue invadido por moscas, que todas fueron dentro de la cabina buscando la comida de Miah. 

Un polizón que no pagó billete... se lo perdonamos por esta vez!
 Hacia las 15.00, enfilábamos el canal de entrada a Nordeney, que discurre entre ésta y la isla de Juist. Este canal pasa bien cerca de la playa de Nordeney. La presencia de bañistas nadando y lo cerca que veíamos las largas playas de lodo nos inquietaba aunque teníamos más de 11m de profundidad. Tuvimos la corriente de marea en contra, lo que retrasó nuestra entrada a puerto hasta las 16.30. Entramos en este singular puerto (que tiene una entrada casi en forma de espiral) sorteando ferrys que conectan la isla con el continente y que atracan en la bocana del puerto deportivo. Nos encontramos un puerto completamente lleno. 

Bañistas en la playa de Nordeney. Una vez más queda patente la afición por caminar en el lodo y usar las "canastas" en la playa.
 El hecho de que en puertos alemanes no hay marineros o personas con radio con las que contactar para informarse de atraques libres, nos hizo tener que dar una vuelta completa por cada pantalán buscando atraques con cartel “verde” (indicando su disponibilidad). Pero todos tenían un cartel rojo, así que de nuevo optamos por abarloarnos a un velero alemán que a su vez estaba abarloado a un velero holandés en una de las “T”s. Arreglamos todo y salimos con Miah al hafenmeister para arreglar papeleos.
Una vez en puerto Miah supervisaba las tareas diarias.




A la noche nuestra tarea fue intentar erradicar la invasión de moscas!
Después nos tocó ir a comprar algo de fruta al pueblo y al regresar a bordo, otro velero holandés, que resultó regresar de navegar por los países escandinavos, solicitó abarloarse a nosotros. Al caer la noche, el horizonte se llenó de luces de rayos. Se acercaba tormenta, y tras escuchar el parte metereológico en torno a las 22.00, decimos reforzar las amarras para evitar destruir con el ancla el velero que estaba abarloado frente a nosotros. Según hacíamos esto, la tormenta eléctrica se situó sobre nosotros, acompañado de fortísimos vientos y lluvia. Empapados, regresamos al interior, no sin inquietud. Éramos 4 veleros abarloados junto a otra fila de 3 veleros más pequeños también abarloados. Con los fuertes vientos, el pantalán central se inclinaba de manera preocupante, pero todo resultó bien y nos fuimos a intentar dormir.
·         Distancia recorrida: 32nm
·         Tiempo aproximado: 8h
·         Distancia total recorrida: 1480nm
·         Tripulación: Fabrice y Miah

domingo, 4 de agosto de 2013

4-8-13. Bremerhaven-Wangerooge



Tras retrasar un día nuestra partida a causa del mal tiempo, iniciamos nuestra aventura de regreso al sur. La mañana transcurrió tranquila ya que teníamos prácticamente todo preparado para el día anterior. Vecinos y amigos vinieron a desearnos buena travesía, y a las 11.30 llamamos a la esclusa de Neuerhafen para salir al río. La partida fue muy emotiva, ya que muchos de nuestros vecinos estaban a bordo de sus respectivos barcos, despidiéndose y haciendo sonar sus bocinas. En torno a las 12.00 se nos abrían las compuertas de la esclusa y salimos al río con la pleamar. 
Fabrice encargado de las amarras en la esclusa.

Abandonamos Neuerhafen después de casi 2 años

Al través del famoso faro de Roter Sand
Miah paciente duerme durante la travesía
 La fuerte corriente del río nos llevó con facilidad hasta la desembocadura, aunque el viento (que no soplaba con el componente S esperado) no nos ayudaba demasiado. La travesía transcurrió tranquila, entre grandes cargueros que entraban y salían por el río. Hacia las 19.00 enfilábamos el canal de entrada a Wangerooge, que transcurre entre las islas de Wangerooge y Spiekeroog. Debimos de esperar hasta este momento, ya que justo a la entrada del canal, hay una zona de aguas bajas que deben de cruzarse como mínimo 2h tras la bajamar, para poder tener fondo suficiente y valernos de la corriente de marea que entra hacia el Mar de Watten. 

El faro de Wangerooge

 Hacia las 8 pasábamos por otro punto importante en el camino de acceso al puerto: el dique sumergido que corre de W a E desde la isla de Wangerooge. Señalizado con una baliza “cardinal W”, se nos obliga a pasar muy cerca de la playa de Spiekeroog, donde hay una colonia enorme de “seehunde” (focas), que hizo de la entrada un momento inolvidable. 

En la costa de Spiekeroog vermos una colonia de "seehunde".

En torno a las 8.30 estábamos enfilando la entrada al puerto de Wangerooge. Amigos nos habían comentado que hay, a la entrada de Wangerooge, dos “arbolitos” (estructuras que consisten en un tronco fino y con una pequeña maraña de raíces que pueden estar orientadas hacia arriba o hacia abajo y que por estas zonas sustituyen a las boyas, sobre todo de acceso a puerto). Se nos comentó que debíamos de navegar lo más cerca posible de estos arbolitos. Pero justo junto a ellos, había una señal de navegar a 35m de la playa. Esto nos confundió un poco, y viendo lo cerca que estábamos de la playa, nos retiramos un poco y nos dimos el susto el día: la razón de pegarse a estos arbolitos es que hay lenguas de arena que invaden el canal de entrada al puerto desde el S y hacia el N, cruzando en perpendicular el canal de acceso. Por fortuna, la suave arena que hay en el fondo evitó que encalláramos. Entramos en puerto y nos dirigimos a la zona de “guests”, un único pantalán localizado al S del puerto donde los barcos en tránsito se abarloan para pasar la noche. Cada posición tenía 3 o 4 embarcaciones abarloadas, y nosotros hicimos lo propio después de dar una vuelta buscando sitio para atracar. Tras abarloarnos a otros 2 veleros a la entrada del puerto, fuimos a la casa del “hafenmeister”, aunque lo encontramos cerrada. Miah vino con nosotros, y como es habitual, se convirtió en la estrella del puerto. Según paseábamos por el pantalán, la gente murmuraba “Spanische Katze” (gato español). La gente sacaba fotos de Miah y los niños venían a intentar tocarla. Tras dejar el barco preparado para la jornada siguiente, cenamos y nos fuimos a la cama derrotados.

·         Distancia recorrida: 39nm
·         Tiempo aproximado: 10h
·         Distancia total recorrida: 1448nm
·         Tripulación: Fabrice y Miah

miércoles, 17 de julio de 2013

Estrenamos 2013.... Bremerhaven-Bremen

13 y 14 de Julio 2013.
Dado que daban un fin de semana de "buen tiempo" (y lo entrecomillo), decidimos salir a probar el nuevo motor y asegurar que todo vaya bien después de casi 2 años atracados en puerto. Se dice pronto! Pero el clima alemán no da tregua....

Nelly nos acompañó a la ida. Fue la ocasión perfecta para ir a la Breminale, un festival de música anual que se celebra en Bremen. Todo un evento!

El sábado 13 el tiempo fue frío, pero al menos soleado... Tuvimos viento de popa, constante y con aproximadamente unos 15 nudos.... la perfecta navegada para estrenar la temporada! Salimos de Bremerhaven con la bajamar sobre las 12.00 am y pudimos disfrutar de una navegación a vela hasta prácticamente Bremen!

Nelly y yo brindando por un día soleado en Bremerhaven!
Fabrice y yo.... pacseados y nuestra primera navegación juntos! Que vengan muchas más!

Un búnker remanante de la segunda guerra mundial en la orilla este del Wesser.


Llegamos a Bremen 6h después. Llegamos hasta donde pueden llegar los veleros por el Wesser. Junto al puente del tren, hay un pequeño pantalán donde viven unos compañeros del AWI (Roland y Annie) en su velero "Summer", un precioso velero clásico de dos palos. A ellos nos abarloamos y pasamos la noche.
Entrando en Bremen
 Después de mucha fiesta y acostarnos tarde, madrugamos para pillar la marea de bajada a Bremerhaven. EL día bien diferente al del anterior.... frío (mucho frío, parece mentira que estemos en Julio... aunque no me extraña porque aún seguimos durmiendo con el nórdico y sin pasar calor), y lloviznaba. El viento de proa, lo que nos dificultaba el avance además de no permitirnos navegar. Tanto nos retrasaron estas condiciones que nuestra velocidad a motor era de 4 nudos, lo que causó que tras 6 horas de navegación nos pillara la marea en contra. Hasta que no llegamos a la "bahía" de Bremerhaven, no pudimos valernos del viento.

Miah parece despedirse del paisaje de Bremen

Mirando detenidamente el paisaje, seguíamos encontrando casas de "cuento"
Al llegar a la "bahía" de Bremerhaven, pudimos ceñir al viento para llegar a puerto con una corriente en contra de más de 3 nudos.


Creo que así recordaré siempre el paisaje de Bremerhaven: gris y emcapotado. A la izquierda el "Atlantic Hotel", con el Klima Haus a su vera, la cúpula del "Mediterráneo" en el centro de la imágen y la torre del Grosse Kirche.


Vista del AWI desde el río


Miah siempre pegada a su querido Fabrice. No le dejaba tranquilo ni a la caña

Completamente helados y tiritando (a pesar de estar bien ataviados) llegamos a puerto, donde nos recibió una ducha caliente y un café. Esta salida nos ha permitido ver qué detalles tenemos que arreglar en el barco antes de nuestra marcha, porque..... como ya hemos decidio..... MARCHAMOS A FRANCIA. Nuestros respectivos contratos de trabajo en Alemania finalizan, y antes de que acabe la corta temporada de navegación, bajaremos a Francia donde invernaremos. La marcha está prevista para el 3 de agosto. Tenemos tiempo para trabajar en los últimos detalles!

  • Distancia recorrida: 76nm
  • Distancia total: 1411nm
  • Horas de navegación: 16
  • Tripulación: Nelly, Fabrice y Miah