miércoles, 10 de agosto de 2011

Día 22: Esperando en Santa Pola...

8-8-11. Hoy mi mami se volvía para Madrid. El tren salía desde Alicante, por lo que había que coger un autobús desde Santa Pola. Fuimos juntas para aprovechar y dar una vuelta por "la gran ciudad". Volví a San Pola hacia las 14:30, preparada para emprender la marcha de nuevo, pero el tiempo había cambiado considerablemente. Encontré a mi regreso un viento constante de 25 nudos y un intenso oleaje. Toca esperar un poco...

Día 21: Cabo de Palos-Santa Pola


"Tortuga" atracado en la bocana de Cabo de Palos.

Cabo de Palos, visto desde la reserva de Islas Hormigas.
7-8-11. A pesar de la noche tan movidita que tuvimos, nos levantamos bastante temprano, sobre las 8 am. Desayunamos y nos pusimos en marcha. Sobre las 9:30 estábamos saliendo del puerto y estábamos rumbo a la reserva natural de Islas Hormigas. Había unos 10 barcos de buceo en la zona de la reserva, pero da gusto ver que tienen dos o tres muertos a los que se amarran en grupos de 3-4 embarcaciones. De allí pusimos rumbo a Torrevieja. El mar y el viento estaban totalmente en calma. Más tarde comenzó a soplar una brisa de “levante anortado” tal y como había predicho David la noche anterior. Siguiendo sus consejos nos abrimos unas 6 millas de la costa para luego atacar más comodamente el cabo. Al través de Isla Grosa vimos un grupo de calderones, aunque no repararon ni lo más mínimo en nosotros. También, a lo largo del Mar Menor nos encontramos con muchas medusas, que le quitaban a uno las ganas de bañarse. A unas 10 millas de Torrevieja, cesó complemente el viento y el calor se hizo insoportable. Hacia las 13:00 estábamos ya al través de Cabo Roig y a las 14:00 al E de Torrevieja. Llegados a este punto se levantó un poco el viento (ya, por fin, de levante) de unos 5-7 nudos, lo que nos ayudó algo en la segunda parte de nuestro viaje. Ayudados con la mayor y el génova ganamos medio nudo a lo que veníamos haciendo únicamente con el motor. A medida que nos acercábamos a Santa Pola, el número de medusas en el agua se iba haciendo mayor. Venían en grupos de miles! Pasaba un grupo, y luego desaparecían por unos minutos y así sucesivamente. Extraño! Escuchamos la previsión por la emisora. Decía que en Alicante había “marejada”, así que decidimos entrar en Santa Pola. Hacia las 17:00 estábamos entrando por la bocana. Enseguida un marinero nos indicó donde atracar y nos echó una mano. Todos encantadores! Atracamos, formalizamos los papeles, y del calor que hacía no se podía pensar más que en unas cañas fresquitas… así que nos fuimos en su busca… Teníamos también que celebrar las “casi 500 millas” de nuestro viaje! Qué mejor plan? Como dos reinas…

    • Distancia recorrida: 37 nm
    • Tiempo aproximado: 7.5 horas
    • Distancia total recorrida: 497 nm
    • Tripulación: Mamá.

Día 20: Cartagena-Cabo de Palos


Deborah, mi mami, de tripulante hasta Alicante!
 6-8-09. Por la mañana me dediqué un poco al barco, pero enseguida se hizo hora de recoger a mi mami en la estación de trenes. Ella venía desde Madrid para navegar hasta Alicante. Volvimos caminando hasta el puerto, y nos tomamos unas cañas en el Club Náutico antes de salir. Sobre las 16:45 nos dirigimos al puerto de al lado para repostar y sobre las 17:10 ya estábamos saliendo por la bocana. El viento era del SW y de unos 20-22 nudos. Cuando salimos de la Bahía el viento amainó hasta los 11-13 nudos. Probablemente lo que encontramos anteriormente fue un “efecto túnel” provocado por la disposición del puerto. Fuimos cómodamente hasta Palos a una velocidad media de 5.5 nudos. Se estaba haciendo de noche y el mar y el viento habían arreciado considerablemente. Llamamos en numerosas ocasiones al Puerto de Cabo de Palos, pero no encontramos respuesta alguna. Decidimos entrar en cualquier caso. No había ni un espacio libre, ni en los muelles de espera ni en los de transeúntes. Dimos vueltas por el puerto buscando donde atracar durante al menos 20 minutos. Maniobrar durante tanto tiempo, en un espacio tan reducido, con un barco tan grande y con tanto viento se hacía una tarea compleja, pero seguíamos sin ver ningún marinero que nos indicara nada… Finalmente, una parejita muy amable nos ayudó a abarloarnos junto a una motora que había atracada cerca de la bocana. Tras asegurarnos que todos los cabos estaban bien y que no estábamos perjudicando de ninguna manera al barco al que nos abarloamos, recogimos todo y nos preparamos para cenar. El viento separaba la motora del pantalán y a nosotros de la motora, así que no teníamos problemas. Justo cuando nos estábamos sentando a la mesa, se acercó otra pareja diciendo, en no muy buenas formas, que eran los dueños del barco y que no aceptaban que estuviéramos allí, y que nos moviéramos enseguida. Sin más, se fueron, así que decidí ir a buscar al contramaestre del puerto para que nos dijera qué hacer. Nadie supo decirme nada, así que me fui a una comisaría de policía local cercana, y me dijeron dónde vivía el contramaestre. Encontré la casa y la mujer me dijo que donde estábamos era perfecto, y que NO nos moviéramos hasta que su marido nos dijera lo contrario. Volví al barco, cenamos, y tras ver que no había ni rastro del contramaestre, decidí volver a la casa. Las luces estaban encendidas, pero evidentemente no tenían ganas de abrir, porque nadie respondió, así que me volví al barco decida a quedarme donde estábamos tras las indicaciones de la mujer. Ya cuando estábamos en la cama, mi mami vio gente moverse por el barco al que estábamos abarloados. Me vestí rápidamente para decirles lo que me habían dicho en la casa del contramaestre, pero demasiado tarde: ya estaban largando nuestras amarras y dejándonos a la deriva!!! Increíble!! Primero libraron la proa, y el viento (que seguía siendo muy fuerte) hizo que Tortuga se atravesara en el canal, únicamente amarrado al otro barco por popa. Menos mal que tenía las llaves en el contacto y pude rápidamente arrancar el motor y evitar que nos chocáramos contra otros barcos. Luego nos libraron la popa mientras yo luchaba por el control de Tortuga. Me tiraron los cabos a la cabeza y cayeron junto al mando del motor, enredándose. Probablemente el primero que hubiéramos dañado hubiera sido el barco al que estábamos abarloados. Qué paradoja! El viento nos pegó contra el otro lado del muelle, donde intenté abarloarme a otra motora, pero enredamos el timón con el cabo de un muerto. La parejita que nos ayudó a abarloarnos, vio todo lo que pasó, así que embarcaron en el Tortuga y nos ayudaron a librar el cabo y atracar en otro lugar. Volvimos a la bocana del puerto. La idea de marcharnos se me pasaba ya por la cabeza. Las cosas que hay que aguantar!! Pero por suerte se había liberado espacio en el muelle de espera, junto a la bocana. No era una zona muy protegida del puerto, dado que el oleaje del exterior impactaba de lleno en esta zona. Pero al menos no “molestábamos” a nadie. Entre los 4 atracamos el Tortuga sin mayor problema. En agradecimiento les invitamos a una cerveza y pudimos conocernos un poco más. Se llaman David y Cristina, y viven a tiempo parcial en un velero en el Puerto de Cabo de Palos. Encantadores! Da gusto conocer a gente así, sobre todo después de encontrarte con gente como los anteriores… Espero sinceramente que nos encontremos de nuevo pronto! Gracias de nuevo, David & Cristina!!!

    • Distancia recorrida: 20 nm
    • Tiempo aproximado: 4horas
    • Distancia total recorrida: 460 nm
    • Tripulación: Mi mami!.

viernes, 5 de agosto de 2011

Día 19: Disfrutando de Cartagena...

5-08-11. Jordi hoy a regresado para Jerez. Ha sido un día de paseos, y disfrutar un poco de Cartagena. Además, ha sido perfecto para recoger un poco, hacer la colada, hacerle un poco de mantenimiento al motor y revisar el estado de diversas cosas... Mañana se incorpora mi mami como tripulante! El parte da bueno hasta la madrugada del lunes. Si todo va bien mañana iremos a Palos y de allí a Santa Pola (Alicante). Mañana veremos!

Días 17 y 18: Adra-Cartagena

Un velero de camino a Almerimar. De fondo, el mar de plástico.

Cabo de Gata al atardecer, aunque no le hace justicia a la realidad.
Después de cenar, nos preparamos para la noche....
Cabo Tiñoso. Aún había gente que pasaba más cerca que nosotros...
Algunos de los bastiones que flanquean la bocana del Puerto de Cartagena.
A la salida del Puerto...
3-08-11 y 4-08-11. Salimos de Adra hacia las 11:30 de la mañana. Justo cuando estábamos a punto de arrancar se acercó un conocido de Puerto Gelves! Qué pequeño es el mundo. Había reconocido al Tortuga, y eso que cuando lo vio estaba en varadero y sin pintar (no tenía ni la Tortuga para reconocerlo). Nos despedimos y salimos del puerto encontrándonos la resaca correspondiente del día anterior. Con viento del SSE y unos 5-7 nudos de viento pusimos rumbo de nuevo a Almerimar, donde entramos a repostar. Hacia las 13:50 estábamos encontrando en la gasolinera. La intención ya era comer en ahí, pero nos indicó el marinero que sólo teníamos media hora de cortesía (normalmente suelen ser 4 horas…). Pero bueno, tiempo para hacer algo de comer… Hacia las 15:00 estábamos de nuevo en marcha. Pusimos rumbo directo a cabo de Gata, para evitar la Bahía de Almería. El mar estaba en calma (excepto por los ocasionales hinchones de la resaca) y encontramos un viento constante de unos 7 nudos de S al que pudimos ceñir.

Cuando estábamos al sur de Punta del Sabinal, tanto el mar como el viento calmaron por completo. La definición exacta de una “calma chica”!. Así que tuvimos que continuar a motor, haciendo una velocidad media de 5 nudos. Hacia las 18:30 ya estábamos al S de la ciudad de Almería y a las 21 al S de cabo de Gata. Al entrar en la zona de uso restringido recogimos la liña que llevábamos.  Disfrutamos en un atardecer impresionante, y según caía la noche asomó una luna creciente por nuestra popa, que pronto nos abandonó y dio paso a un cielo estrellado. Lo que hace el no tener contaminación lumínica a la que tanto estamos acostumbrados! Hacia las 22:30 estábamos a 1 nm del Puerto de San José, pero dado que las condiciones estában tan buenas y dado que habíamos estado dormitando todo el día decidimos navegar esa noche también. Así que nos preparamos para ello: mantas, linterna y chalecos salvavidas. Cenamos y nos repartimos las guardias. Empecé yo de 23:00 a 1:00. El mar seguía en calma y el viento también. Muy frecuentemente se veían estrellas fugaces. No había que pedir un deseo? Se nos hubieran acabado… La guardia terminó sin más problemas y Jordi me relevó de 1:00 a 3:00. Durante este tiempo arreció el viento, pero de componente NE así que poco podíamos hacer. De 3:00 a 5:00 volví yo e intenté usar un poco el viento, pero fue imposible. Me quedé haciendo “el tonto” frente a la costa de Carboneras, así que a recoger las velas y seguir a motor. Consideramos poner rumbo directo a palos, pero considerando el viento, ceñimos a la costa de Murcia. Hacia las 6 llegamos a la solución de compromiso de llegar a Cartagena, que nos costaría navegar durante todo el día siguiente. Hacia las 7:30 estábamos pasando al E de Garrucha a unas 5 nm de la costa. El viento, aún de NE nos obligó a caer hacia Águilas. Cuando teníamos Águilas a 2 nm por fin roló al viento de levante de 17 nudos que habían predicho, lo que nos permitió llegar a Cabo Tiñoso a una velocidad media de 5.5 nudos. Alcanzamos el cabo hacia las 16:00. Lo pasamos muy cerquita, gracias a que no había peligro alguno al pie de sus acantilados. De este modo pudimos disfrutar de sus maravillosas vistas. Jordi, quien ha navegado mucho por estas aguas me contó que hay la creencia entre los marineros de la zona de que se ven “caras” en los acantilados, que varían mucho a las distintas horas del día por cómo la luz incide en las rocas. Si ves una “cara sonriente” supone buen presagio para la navegación, no siendo así si ves una “cara seria o triste”. No conseguíamos ver ninguna cara… Falta de imaginación tal vez? Entramos en la Bahía, quedándonos anonadados con las vistas. Se trata de una Bahía enorme en cuyo fondo hay un puerto natural todo de roca que es el Puerto de Cartagena. Según entrábamos por la bocana, (como digo, toda natural y que ha sido utilizado ya desde hace 2500 años) eran evidentes los numerosos vestigios de otras épocas, con fortines en los montes e incluso baterías con cañones más modernos. En medio de la bocana había una isleta que debíamos de sortear. Entramos al Real Club de Regatas de Cartagena, por la parte de levante del puerto. Ahí un marinero nos esperaba en la punta para indicarnos el amarre. El puerto precioso, en pleno centro de la ciudad frente al Ayuntamiento. Y con piscina! Precio muy asequible para lo que es (20 euros). Ahora, a disfrutar un poco de la oferta cultural de Cartagena, que es prácticamente inabarcable!
 
o       Distancia recorrida: 134 nm
o       Tiempo de navegación: 29 horas.
o       Distancia total recorrida: 440 nm



Día 16: Motril-Adra

2-08-11. Por la mañana miramos la previsión, y daba malo, pero que amainaba por la tarde. Así que sobre las 16:30 salimos de Motril hacia Almería. Pusimos rumbo hacia la punta. Nos encontramos con la mala mar prevista (marejada con olas de algo más de 1 m) y viento del W y unos 15-18 nudos de viento. Capeamos el mar de tal manera que el Tortuga entrara a las olas por la amura, ciñiendo al viento, lo cual hacía cómoda la navegación. Sin embargo daba impresión ver las olas tan grandes venir hacia nosotros. Cuando estábamos al través del faro, a unas 2 nm de la costa y a unas 5 nm de Motril pusimos rumbo a Almerimar. El viento ahora nos venía de popa y el mar también. Apagamos el motor e hicimos el resto de la travesía únicamente a vela, haciendo una velocidad media de 6.5 nudos (aunque a menudo nos poníamos a 7.3 y llegamos a poner el Tortuga  a 9 nudos!!). Impresionante…La empopada con las olas se hacía difícil, así que lo pusimos por nuestra aleta para ir más cómodamente (dentro de lo que podía caber). Aproximadamente a unas 18 millas de Almeríar y a unas 3 de tierra el mar empezó a empeorar, así que decidimos trasluchar hacia tierra buscando el refugio de los cabos. De nuevo rumbo a Almerimar. A la segunda vez que tuvimos que trasluchar (de nuevo buscando el refugio dado que el rumbo natural de nuestra travesía nos obligaba a abrirnos de tierra) vimos que ya no mejoraba el tiempo (a pesar del refugio). Teníamos el puerto de Adra a 1 milla, así que decidimos entrar. Llamamos al puerto y nos comentaron que sí tenían sitio para nosotros y que la tarifa era de 17 euros. Según entrábamos vimos al marinero indicándonos la “T” donde atracaríamos. Fuimos luego a formalizar los papeles y a la hora de pagar nos pedían casi 30 euros! Nos quedamos un poco “parados”. Se explicaba de la siguiente forma: 2.3 euros por el agua, 2.5 euros por la electricidad, otros 4 euros y pico por ducharnos y el IVA. Además, el trato, como de delincuentes... Lo nunca visto. Así que sólo cogimos el atraque y el agua. Ya teníamos ducha en el barco… Nos fuimos al pueblo a buscar una más que merecida “cervecita fresquita”. No había muchos bares donde elegir, pero vimos uno que se llamaba “La Taberna del Tapeo”: una cerveza y una tapa elegir (pero tapas buenas buenas) por 1,60!! Volvimos a ver la previsión, y daba impecable para los próximos días. Tendremos más suerte mañana… (no pongo fotos porque no había manos ni valor para entrar a coger una cámara... jejeje).
           
o       Distancia recorrida: 31 nm
o       Tiempo de navegación: 4 horas.
o       Distancia total recorrida: 306 nm

lunes, 1 de agosto de 2011

Día 15: Una nueva espera...

Entrada  a la zona de playa de Motril.

Qué buenas "tapas" en Granada.
1-8-11. Al final las previsiones acertaron. Hay una liada fuera del puerto increíble. Bueno, y no sólo fuera del puerto, también dentro! El club náutico de Motril está metido en una esquina del puerto comercial, donde llegan todas las olas y rebotan una y otra vez... Los barcos aquí se mueven mucho a pesar de estar aparentemente bien protegido! Hemos ido a la playa y confirmado, estado de la mar: marejada a fuerte marejada. Ahora mismo, a la 13:00 sigue soplando levante. Supuestamante debe de rolar a poniente, pero ya sabemos cómo funciona el Mediterráneo... Mañana si las previsiones no cambian baja la intensidad del viento y algo (sólo un poco) el mar. Debería de mantenerse en "marejada", pero si no pasa de ahí (y sobre todo si realmente salta poniente) deberíamos poder meternos en Almería. Por lo pronto hemos tenido oportunidad de disfrutar de las maravillosas tapas que ponen en Granada: caña + tapa (que es más una media ración que una tapa)=1,5 euros. Qué buen sitio para quedarse tirado!